El acrónimo BIM proviene de la abreviación de Building Information Modeling, traducido como Modelado de Información del Edificio. Los sistemas BIM son aplicaciones informáticas de diseño asistido que modelan la organización constructiva del edificio, reproduciendo tanto la geometría como las propiedades de los elementos componentes de los subsistemas constructivos.

Desde el punto de vista del diseño, la concepción sistémica de los sistemas BIM permite niveles de eficiencia superiores a los predecesores CAD, con funcionalidades “inteligentes” como la generación automática de plantas y secciones, modelado paramétrico de elementos complejos como escaleras o estructuras, y sistemas de asistencia a la documentación del proyecto. Permiten realizar consultas de atributos o cómputos de cantidades sobre sus componentes, y establecer enlaces con bases de datos externas, por lo que pueden ser utilizados, en combinación con terceras aplicaciones, para gestionar integralmente el ciclo de vida del proyecto, es decir, diseño, construcción y mantenimiento del edificio.